martes, 11 de agosto de 2015

Los desclasados - Claudia Isabel Lonfat & Marcelo Sosa


Martiniano A. B. destapaba la penúltima botella de whisky etiqueta negra, mientras se acomodaba los tres pelos que le quedaban y que estratégicamente formaban un jopo aristocrático. Sus hijas, Catalina y Dolores, vareaban a sus yeguas pura sangre por el campo, ajenas a los problemas que se avecinaban.
—Es hora de casar a las chicas —dijo Martiniano a su mujer que ojeaba distraída una revista, la cual soltó para clavarle los ojos.
—Son demasiado jóvenes para casarse —contestó Eugenia, tratando de contenerse.
—Bueno, entonces nos vamos a hundir en la más absoluta miseria, ¿estás preparada?
Eugenia se revolvió en el sillón de cuero Chesterfield, traído de Inglaterra en el siglo pasado por su bisabuelo Charles D.
—He sido preparada para enfrentar avatares como este —respondió ella con tono extraño—. Ya he tomado los recaudos del caso. No permitiré que mis niñas terminen arruinadas. Haberme casado contigo fue un error, lo sabes, pero no hubo opción. Siempre supe que los caballos y el whisky acabarían con todo lo que heredaste porque como tu padre decía eres un inútil incurable.
Eugenia se levantó decidida y tomó las valijas que preparara la noche anterior. Se detuvo en el pórtico de la vieja casona y llamó a las niñas:
¡Nos vamos a casa del señor Anchorena!
Adentro, Martiniano A. B., se retorcía con estoica aflicción esperando que el arsénico descargara sobre su cuerpo tembloroso la última dosis de muerte.

Acerca de los autores:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada