sábado, 15 de agosto de 2015

Más Sandunga que Fandango – Héctor Ranea & Lucila Adela Guzmán


—Si el baile tuviera pelos sería una peluquita de porcelana —dije a mi compañero de baile, poco afecto a llevarme como la gente.
—Si usted supiera bailar tendría menos labia y mejores zapatos, señorita —me contestó zahiriendo con mal talante.
A partir de ahí los acontecimientos se desarrollaron con la violencia de menaje en plena caída libre. Sus pelos de loza se dieron contra mis rodillas de cristal de roca y entre cortes, quebradas y suaves ochos sensuales terminamos deseándonos buenas noches en el fregadero.
A la niña infierno que jugaba a hacernos bailar se le había dado por inventarnos un amor, se le había dado por endilgarnos estúpidas voces dichas en falsete y no satisfecha aún, imaginaría esta coreografía intempestiva entre nuestros cuerpos de miniatura. ¡Maldita niña! En cuanto su abuelo murió, dejando caer de sus manos las llaves de la vitrina, nosotros dejamos de ser colección intocable.

Acerca de los autores:
Lucila Adela Guzmán
Héctor Ranea


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