sábado, 10 de octubre de 2015

Tango en el mar – Héctor Ranea & Fernando Andrés Puga


El nudo en la garganta del monaguillo apretaba más que el de la cuerda del ahorcado que se mecía suavemente empujado por el viento maestral que venía del Sur, trayendo gaviotas, pelícanos, aves de lomo pardo y un súbito aire frío que levantó una ola fresca que mojó el cuerpo de Mireya, las piernas de Mireya, los senos de Mireya, los labios de Mireya y las manos de Mireya que tomaban amorosamente las manos de Millán quien, serio, apenas se balanceaba con el compás de las olas. Bailar así un tango no cuenta si es el viento, finalmente.
El monaguillo, urgido, corrió presuroso. En el apuro, tiró un gran velón sobre la manta que cubría el altar. Llegó a tiempo, antes de que Mireya terminara de apretar la cuerda. Lo que no pudo evitar fue el incendio del templo. No se apagó ni con todas las olas del mar.

Acerca de los autores:
Héctor Ranea
Fernando Puga

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